¿QUÉ HACEMOS?


CINOCH, realiza diversas iniciativas vinculadas a la mediación lectora, las artes escénicas y el patrimonio inmaterial de la oralidad, desarrollando proyectos de difusión con funciones y espectáculos de narración oral (Cuentacuentos) dirigidos a diversos públicos y contextos, investigación en el área de la narración oral, formaciones y talleres para diversos públicos y contextos y vida asociativa entre sus miembros.
Creación: El repertorio del narrador(a) oral se nutre de tres fuentes (tradición oral, literatura universal, creación personal)
Producción: la creación y propuestas artísticas del narrador(a) oral se realizan en espacios intimo, personales, trabajo solitario, en bibliotecas, investigaciones en terreno, trabajo de campo y recopilación. El narrador oral es autor de su obra, pues presenta una propuesta creativa basada en el filtro personal de su oralidad.
Difusión: proyectos de difusión eventuales a través de fondos concursables, no existe una plataforma permanente de difusión, solo iniciativas eventuales auto gestionadas o financiadas por proyectos.
Exhibición: Escuelas, colegios, universidades, bibliotecas, auditorios, teatros, centros culturales, espacios sociales, juntas vecinales, hospitales, cárceles, plazas, parques y espacios privados.
Formación: Los narradores orales se forman por oficio, de maestro a aprendiz, se toman talleres, con cultores, con narradores extranjeros y recientemente con la escuela de narración oral de CINOCH.  Otros se forman en el extranjero, en países donde el movimiento artístico de la narración oral está muy avanzado (Colombia, Brasil, México, Canadá, Francia y España).
Educación artística: la narración oral se instala regularmente en el sistema escolar a través de las bibliotecas escolares CRA, dependientes del Mineduc. Se genera también la práctica de “la hora del cuento”. Y en la actualidad muchos establecimientos educativos contratan narradores orales para sus semanas del libro, para capacitar a sus bibliotecarios o educadores o para realizar talleres a los alumnos.
Legislación laboral: No existe legislación laboral para los narradores orales, la facturación por sus servicios es por boleta de honorarios “servicios personales” o facturas exentas de iva.
No existe seguro laboral, ni de accidente. Ni menos posibilidad de cotizar en AFP, no hay previsión social.

Patrimonio: Es la base de la narración oral tanto en Chile como en el mundo.  El Patrimonio Cultural inmaterial categoriza a los narradores orales como Patrimonios humanos vivos, por medio del programa TESOROS HUMANOS VIVOS, en donde Chile cuenta con dos narradores orales, reconocidos el año 2010 la señora Paula Painén (Narradora tradicional mapuche o epewtufe) y el 2016 el narrador campesino don Belisario Piña Pardo, (decimero y Mentiroso) ambos representan los referentes culturales de la narración oral en nuestro país. Los narradores orales, son agentes culturales de 1er orden, promotores de la memoria y el imaginario simbólico de los pueblos.

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